(Estos versos los escribí días antes del 4 de febrero de1992, para un acto cultural por La Batalla de la Victoria y el Día de la Juventud de ese año, en nuestro Barrio Chuparín Arriba de PLC).
La suspensión de las garantías por la Rebelión Militar Patriota de 1992 impidió la realización de nuestro evento cultural.
Estos versos, igual que los del 4F, tienen también en mi libreta 34 años escritos
Nota: Fueron escritos en tiempos de CAP II, por eso la última décima se refiere a «los Boves de hoy en día»
Es una secuencia en verso de la Batalla:
I
Un día 12 de febrero
Del año mil ochocientos
Catorce oigan atentos
Boves ataca más fiero
Éste cruel aventurero
De perversidad notoria
Pone «sitio» a *»La Victoria»*
Al despuntar la mañana
Con redobletes de diana
Que aún palpitan en la historia.
II
Con ocho mil combatientes
Se presenta el asturiano
Blandiendo en su astuta mano
Su espada resplandeciente
Ribas lo espera impaciente
¡Fuego! grita el General
A su tropa desigual
De Mil quinientos Guerreros
Con que pretende altanero
Al enemigo acabar.
III
La sangre corre a granel
Luego del violento choque
Omite el tambor su toque
Sobreviniendo el tropel
Ribas ha visto caer
Parte de sus batallones
A mano de los cañones
vomitantes de metralla
Que oponen en la batalla
Las infernales legiones.
IV
A pesar de aquél rechazo
Boves feroz no se agota
La resistencia patriota
No logra menguar su brazo
El día ya entra en ocaso
Van nueve horas de matanza
Pero Ribas no se cansa
El peligro lo aquilata
Mientras su corazón lata
La Patria tiene esperanza
V
Ribas corre a guarecerse
En la iglesia y sus salones
En busca de posiciones
Donde mejor defenderse
Boves intenta meterse
Al convento que es su meta
Nuestra tropa espera quieta
Aquel ascenso angustioso
Y Ribas grita furioso:
¡A calar la bayoneta!
VI
De pronto una algarabía
Y Boves queda perplejo
Cuando divisa a lo lejos
Al temible Campo Elías
Quien con sin par bizarría
Y estupenda rapidez
Carga una y otra vez
El Gallardo Relevista
Y acuchilla a los realistas
Con furiosa intrepidez
VII
Ribas con gesto instantáneo
Ordena a su tropa escasa
Que desalojen la plaza
En ataque simultáneo
Un abrazo momentáneo
Se dan Campo Elías y Montilla
Mientras Ribas acribilla
A Boves desconcertado
que retrocede aterrado
Con poquísimas guerrillas
VIII
A la huida se ha lanzado
Aquel soberbio asturiano
Mancha del género humano
Por Ribas escarmentado
Hoy te sientes defraudado
José Félix quien diría
Que tu Patria se vería
Arruinada y sin dolientes
¡Regresa! para que enfrentes
¡A los Boves de hoy en día!
Campo Elías fue un oficial español que luchó del lado del bando patriota, defendiendo la causa de Nuestra Independencia.
Se dice que era tanta su rabia, su encono y su aborrecimiento por los desmanes y abusos que hacía el Imperio español en América, que Campo Elías siempre decía en el fragor de las batallas contra España, esta terrible frase para la historia: «Después que haya exterminado a todos los españoles, entonces me degollaré yo mismo, para que no quede ni uno de mi raza» (¡no me echen más cartas con esos cojones!)
¡VIVA BOLÍVAR!
¡VIVA RIBAS!
¡VIVA LA JUVENTUD!
¡VIVA CAMPO ELÍAS!