Del Caribe al Orinoco late el mismo corazón donde se alza la razón sudor de pueblos gloriosos, que caminan poco a poco del frente al viento y al sol y están profundo su amor que lo convierten en canto.
El sol despierta temprano y encuentra el negro descalzo el viento pasa soplando con una flor en la mano y no lo vence el desgano ni le gana la pereza y el valor se hice grandeza y el temor se fue al carajo.
Del Caribe al Orinoco late el mismo compromiso y de aquel miedo enfermizo que sembró el colonialismo lo que queda es el abismo y necesario enterrarlo.
Del Caribe El Orinoco vamos rompiendo cadenas vamos amando la tierra que despierta del letargo vamos tejiendo sus alas vamos juntando sus brazos y al compás de hermosos lazos de va aligerando el paso.
Del Caribe El Orinoco que se haga una sola bandera que recorra la tierra entera con su amor y sus encantos y que derrote al espanto padre del llanto Y el dolor y que sea la expresión de la alegría y el abrazo.
Del Caribe al Orinoco se oiga un grito solidario que nazca del indio bravo y del negro cimarrón, que brote del corazón y el combate libertario, que se mire en la distancia que andan pueblos despertando.